Creo que uno de los mayores “pecados” que uno puede cometer es tener prendas de ropa en el closet que nunca usas. Está claro que es bien difícil andar vestido de gala por la vida, pero no por eso vamos a dejar de usar una prenda que nos guste sólo por falta de oportunidad. Por ejemplo en mi caso, después de todo lo que batallé para conseguir mi blazer Balmain x H&M (lo que les conté AQUÍ) me di cuenta que no lo usaba tanto cómo me gustaría porque siempre lo reservaba para alguna ocasión “especial” y en verdad asumámoslo: a menos que seamos Vesta Lugg no tenemos taantas ocasiones especiales que ameriten  tanto arreglo.

Entonces ¿qué hacer? la respuesta para mí fue dejar de “glorificar” esa chaqueta y simplemente empezar a usarla como parte de mi streetwear normal, lo cual no implica no usarla para fiestas y eventos, simplemente significa olvidarse de esa ley idiota que nos enseñaron cuando chicos de que hay prendas que sólo se usan una vez al año y aceptar que la ropa puede tener una dualidad de uso.

Para mí, la clave para llevar algo más formal a un outfit casual es combinarlo con prendas de materiales y colores diferentes. Por ejemplo, si me hubiese puesto el blazer con unos  pitillos de jeans negros probablemente me seguiría viendo un poco “gala-ready”, sin embargo, si lo combino con unos jeans claros pitillos (o con unos anchos relaxed fit), se deja de ver la tenida cómo un ambo y se empieza a ver como una combinación de colores y texturas mucho más casuales (y entretenidas) perfectas para el día.

Creo que esto aplica para el traje que compraste para tu gala y nunca usaste, el blazer que heredaste o simplemente esa compra impulsiva que después no supiste cómo usar (been there bro).

 


Blazer: Balmain x H&M Chaqueta: Robert Lewis Camisa: Basement Pantalón: H&M Zapatos: Aldo Lentes: Peppermint


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