¿Me estoy vistiendo para mí o para instagram? Esa es la pregunta que se me ha pasado por la cabeza hace un tiempo sin encontrar una respuesta hasta ahora, gracias a el pseudo experimento que estuve realizando esta semana en Instagram Stories.

Desde  la aparición de instagram he sido un poco adicto a subir mis #ootd, pero desde que comencé el blog la presión fue subiendo para subir outfits mucho más elaborados hasta que hace unos seis meses  o un poco menos me di cuenta que me estaba disfrazando, que mi estilo  había llegado a un punto en el que no me sentía cómodo y todo debido a la necesidad de “innovar” para mostrarles outfits fuera de lo común, siendo que la idea de todo el blog era que fuese un reflejo real de lo que uso, de lo que no y cómo lo uso.

Cuando pasó esto, traté de ser lo más honesto posible y se los comenté en este postpero en ese momento sólo culpaba que yo había cambiado y que ya no me sentía cómodo con eso, pero ¿que responsabilidad tenía instagram en todo esto?.

Si bien comparto inspiración de outfits semanalmente, no es lo mismo una sesión de fotos pensada para mostrar alguna tendencia o algo específico (que es lo que hago en el blog), a cómo me visto durante el día a día, que pese a que no tiene mucha diferencia, mi estilo a diario probablemente es mucho más simple y cómodo, repitiendo prendas muchas veces.

La verdad es que
se me ocurrió hacer esto justo cuando estaba en concepción, con opciones más que limitadas de ropa (sólo andaba con dos zapatillas), así es que si se preguntaban si esto estaba patrocinado por converse, lamentablemente no.

El primer día no tuve problema, usé lo de siempre, mi polera Balmain, una bandana y unos Lee high rise, sumado a mi mochila y bolso de viaje.

El segundo día, ya en Concepción, me vestí para un día super casual con harta lluvia y no tenía muchas intenciones de salir, por lo que me puse lo mismo del día anterior, salvo por la polera y una chaqueta de cuero que tenía allá. El problema fue cuando me vi al espejo y me acordé que tenía que registrar el oufit, pero en verdad no me importó mucho y creo que les comente que era prácticamente lo mismo que el día anterior.

Ya el tercer día me puse la meta de no usar una polera y por lo menos cambiar de jeans, aprovechando el clima usé un polerón H&M sobre una camisa blanca, sumado a unos jeans con una distressed hem y las mismas converse de siempre.
Debo reconocer que este día si empecé a pensar más lo que me ponía, principalmente porque sabía que me tenía que grabar en algún momento, pero nada terrible y en verdad me ayudó a salir de la zona de confort en la que entro apenas llego a mi casa en concepción, ya que en general cuando voy no sobre pienso lo que me pongo, lo que hacía que fuese el lugar perfecto para probar este “experimento”.

El cuarto día tuve un evento, por lo que igual planeaba vestirme un poco más arreglado (dentro de mi casualidad característica). Una camisa a rayas vintage (que causó furor ahhah), acompañada con mi bandana negra, unos jeans con una caida increible y mis stan smith con puntas doradas fueron el acompañamiento perfecto. Hoy me arreglé por otras razones, así es que la foto del día no fue problema.

El día 5 debo reconcer que me probé una cantidad excesiva de cosas en el espejo siendo que es día ni siquiera salí de mi casa, todo buscando que diablos me iba a poner para la foto del día, pero reconzco que fue entretenido tratar de encontrar una combinación que se adaptara a mi estilo sin caer en mi uniforme de polera-jeans de tiro alto.

El día 6 fue el último día en Concepción y fuimos de shopping con mi mamá y encontramos estos pantalones Armani que si bien salen de mi ropa habitual, hace rato quería unos pantalones estampados con ese corte, así es que tuve que intentarlo y si bien jamás lo hubiese hecho si no estuviese un poco presionado por lo de la foto diaria, logré combinarlos de una manera en la que quedé MUY cómodo y siento que mantuve mi escencia, que era lo que me importaba más en el momento.

Ya en Santiago, ayer mi meta fue no usar converse, así es que usé mis sandalias estilo birkenstock, combinados con mis jeans a los que les hice esa basta XXXL y un piqué negro, algo muy normal pero debo reconocer que probablemente si no fuese por la cámara, seguiría usando converse eternamente (aunque hoy estoy usando Chelsea boots de Ante, pese a los 34* pronosticados).

Creo que por muy ridículo que pueda parecer “analizar” algo tan cotidiano como subir una foto diara de tu outfit, me sirvió para entender varias cosas que no hubiese pensado de no ser por esa acción, por ejemplo que si bien las redes sociales SI afectan la manera en la que me visto a diario, tienen un efecto positivo, ya que me obligan a salir de mi zona de confort para probar cosas diferentes, sin necesariamente llegar a un punto de salirme de mi estilo o de mi zona de confort. Esto es muy importante, porque el problema con mi estilo que tuve hace un tiempo y que les comentaba al principio del blog no fue por publicar mis outfits, si no porque NO TENÍA un estilo personal definido, y me la pasaba intentando probar cosas nuevas, lo que sumado a mi falta de “identidad”, hizo que terminara absolutamente desorientado con respecto a cómo en verdad me quería ver.

Las redes sociales son una fuente de inspiración infinita para encontrar outfits o estilos, pero el problema es que si no sabemos para donde queremos ir, terminaremos mareados con todas las posibilidades, y eso sumado a la presión que SI  da compartir cómo te vistes en internet (porque eso si no lo puedo negar), puede tener un efecto negativo, por lo menos en mi experiencia.

Por mi parte, seguiré compartiendo cómo me visto (no se si taanto como a diario), porque definitivamente hace que el vestirme día a día sea mucho mas entretenido

xx

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